martes, 3 de marzo de 2015

EL CRITICO

 
Un hombre que tenía un grave
problema de miopía se consideraba un
experto en el arte en evaluación de arte.
Un día visitó un museo con algunos amigos.
 
Se le olvidaron los lentes en su casa y no
podía ver los cuadros con claridad, pero
eso no lo detuvo de ventilar sus fuertes
opiniones.
 
Tan pronto entraron a la galleria, comenzó
a criticar las diferentes pinturas. Al
detenerse ante lo que pensaba era un retrato
de cuerpo entero, empezó a criticarlo. Con aire
de superioridad dijo: " El marco es completamente
inadecuado para el cuadro. El hombre está
vestido en  una forma muy ordinaria y andrajosa.
 
En realidad, el artista cometió un error
imperdonable al seleccionar un sujeto tan
vulgar y sucio para su retrato. Es una falta
de respeto.
 
El hombre siguió su parloteo sin parar hasta
que su esposa logró llegar hasta él entre la
multitud y lo apartó discretamente para
decirle en voz Baja: "Querido, - estas mirando
un espejo!!!!".
 
Muchas veces nuestras propias faltas, las
cuales tardamos en reconocer y admitir,
parecen muy grandes cuando los vemos en los
demás. Debemos mirarnos en el espejo más
a menudo, observar bien para detectarlas, y
tener el valor moral de corregirlas, es más
fácil negarlas que reconocerlas. Por eso
es necesario hacer a un lado el orgullo pues
solo con humildad podremos ver nuestros
defectos y corregirlos.
 

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